Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Marcha Patriótica se solidariza con trabajadores de FENOCO y Carbones de la Jagua - CDJ
Avanzan las huelgas que hoy desarrollan, luego de que presentaran sendos pliegos de peticiones que no tuvieron solución en la etapa de arreglo directo por la intransigencia patronal de ambas empresas
 

Los días 19 y 23 de julio de 2012, los trabajadores de la transnacional GLENCORE que laboran en su empresa CARBONES DE LA JAGUA S. A. – CDJ, en el Departamento del Cesar y los de Ferrocarriles del Norte de Colombia, FENOCO S. A., respectivamente, iniciaron las huelgas que hoy desarrollan, luego de que presentaran sendos pliegos de peticiones que no tuvieron solución en la etapa de arreglo directo por la intransigencia patronal de ambas empresas.

Fenoco administra y mantiene la vía férrea y controla los trenes que transportan el carbón de las Minas del Cesar a los puertos de Santa Marta y Ciénaga, de las transnacionales Drummond, Glencore, Vale, Golmand Sachs – CNR- etc., y esta parálisis impide el transporte de unos 25 trenes diarios con 6.000 toneladas de carbón cada uno, en promedio 160 mil toneladas de carbón diarias, que se dejan de movilizar desde las minas hasta los puertos en Santa Marta y Ciénaga, Magdalena.

Estas empresas se enriquecen a costa del impune saqueo de nuestro carbón a cambio de un altísimo daño por la minería a cielo abierto, y encima les niegan condiciones dignas de trabajo y de remuneración a sus trabajadores. A 31 de diciembre de 2011, Glencore (copropietaria de Fenoco) obtuvo ganancias en Colombia, entre otras por: $7.037 millones (CDJ), $5.303 millones (Carbones El Tesoro), $232.283 millones (Prodeco), etc. Drummond (también copropietaria de Fenoco) con un patrimonio acumulado en Colombia de más de 4 billones 147.545 millones de pesos (más de 11 veces su capital invertido al llegar al país) tuvo ganancias en el año por más de 352.483 millones de pesos. Ganancias que son enormes, comparadas con las miserias que estas empresas pagan a sus superexplotados trabajadores, además de ser casi nula su responsabilidad social con las comunidades afectadas, el medio ambiente y los trabajadores y de burlar los pagos de impuestos al Estado. Por el contrario, las medidas de las contratistas de CDJ han sido el despido de trabajadores y las de Drummond el recorte arbitrario de la jornada laboral, mientras Fenoco, arrogante, se niega al cierre de sus instalaciones contraviniendo la ley laboral, mientras el Ministerio de Trabajo no hace efectivas las garantías legales y constitucionales de los trabajadores en claro contubernio con el capital transnacional.

Invitamos al pueblo a oponerse a esta economía extractiva, de explotación intensiva y depredadora de las fuentes y recursos naturales, energéticos, minerales y de biodiversidad; que es parte de la organización capitalista del modo de vida y producción, de forma neoliberal con especulación financiera, de precarización del trabajo, privatización, despojo y depredación de la naturaleza, que concentra y centraliza de manera extrema la propiedad y la riqueza social para el usufructo y exclusivo beneficio de unos pocos grupos económicos.

Este tipo de economía donde reinan las transnacionales de los imperios, deteriora cada vez más las condiciones de vida y de trabajo de la clase trabajadora y de las gentes del común. Por eso Marcha Patriótica propone luchar por la reapropiación social de la propiedad y riquezas naturales privatizadas, transformando estructuralmente las condiciones sociales de producción y de distribución. Las fuentes y los elementos naturales y de biodiversidad, el agua, el medio ambiente, los espacios urbano y rural, la banca, el transporte y las comunicaciones, y otros sectores estratégicos, son sectores estratégicos, para el desarrollo de nuestro pueblo.

Proponemos al pueblo una construcción democrática del territorio que implica la reapropiación social de los recursos naturales, pasando por la revisión de los marcos jurídicos institucionales favorables al gran capital transnacional. No es posible que el Estado proscriba a la pequeña minería, la declare ilegal y convierta en delincuentes a los pequeños mineros artesanales al tiempo que expide leyes de protección al capital de las transnacionales mineras, que cometen toda clase de delitos y atropellos contra las comunidades, contra el medio ambiente y biodiversidad y, especialmente, contra a los trabajadores a los cuales no se les brinda estabilidad y las condiciones dignas de trabajo que merecen en correspondencia con las grandes riquezas que acumulan.

Invitamos a las comunidades del Cesar, Magdalena y a la sociedad en general a apoyar a los trabajadores de FENOCO y CDJ, y a estar alertas para movilizarse si es necesario en apoyo a estos y a sus organizaciones sindicales Sintramienergética y Sintraime que también son parte del Movimiento social y político Marcha Patriótica